IMPRESCINDIBLE FESTIVAL AÉREO 2017

 

El duodécimo Festival Aéreo de Gijón comenzó con un carrusel de Ultraligeros y avionetas Tampico basadas en La Morgal, la piedra angular de la aviación deportiva en Asturias. Más tarde La PAPEA saltaba de un AVIOCAR para aterrizar en tandas sobre la arena de San Lorenzo en un ejercicio digno de gran pericia y sangre fría. Mención especial merece la ruptura final con la bandera de España a escasos 100 pies del suelo. Llegaba el turno de la Fuerza Aérea Suiza, la más numerosa vista hasta la fecha en Gijón, entrando por el este una formación de 10 aviones, 9 Pc-7 y un Helicóptero SUPERPUMA que llevaron a cabo una de las mejores demostraciones de cuantas se recuerdan en esta fiesta aeronáutica, un precioso "circo volante" digno de la mejor precisión suiza. Le seguía el avión más antiguo de esta edición y único biplano, una preciosa Bücker de 1935. Siguiendo con los pájaros clásicos el precioso T-6 de la FIO, recién llegado de Madrid esa misma mañana, daba un toque de color y de potente ruido de pistón al Festival. Llegaba el turno de los "ángeles del mar", Salvamento Marítimo; Helimer Cantábrico y CN-235 con un número de rescate acuático.

Ruido sobre Gijón. Dos EF-18 en formación atronaban sobre la bahía. El piloto demostrador llevó a cabo una de las mejores y más intensas demos de cuantas se recuerdan en este festival, el público se quedó de piedra. Después Bomberos de Asturias 112 daban un toque de color con dos Helicópteros amarillos basados en La Morgal. Llegaba el turno del más puro vuelo aerobático del EXTRA 200, pura adrenalina a los mandos de Jorge Macías con espectaculares pasadas sobre el cerro. A continuación la Fuerza Aérea Belga con su F-16 impresionaba con una mezcla de humo, ruido y color, un avión realmente difícil de conseguir. Cerraba el Festival Aéreo de Gijón la Patrulla Águila con un número siempre a la altura de una de las mejores patrullas de Europa. Solo nos faltó la esperadísima actuación del gigante A-400 M, al que un problema de última hora le impidió despegar de Zaragoza. Nos vemos en el 2018.